¿Cómo hacer de tu vida un lugar tierno sin prostituir tus ideales?

Escribo para sentirme arropada por las palabras. No tengo una idea prefijada, una historia que narrar o un motivo particular. Solo estoy tratando de tejer una manta para descansar abrigada en este eterno invierno.

Me siento débil, pequeña, viruta de polvo que va vagando por el espacio sin rumbo alguno. Sola. A ratos intento adivinar e incluso fantaseo sobre hacia donde me llevarán estos fuertes vientos que hacen que toda la vida que hay dentro de mi se agite. Pero lo cierto es que no se quien soy, hacia dónde voy y ni tan siquiera hacia donde quiero o no quiero ir. Cada día estoy más convencida de no ser realmente nada, simplemente materia unida alrededor de un ego en un escenario cambiante.

Sucede que me he cansado de portar la máscara que he tenido que ponerme para ser aceptada y camuflarme en este ficticio mundo. Me he cansado de simular que todo está bien y bajo control, porque detrás de este disfraz hay una niña que nunca ha dejado de llorar.

Sufrimiento, pobreza, hambre de espíritu.

Y no es que no perciba lo sublime de este mundo, que por cierto, es innumerable. Pero esque no puedo no sentir la inclinación injusta de la balanza.

Y si digo que me canso es por no reconocer que a fin de cuentas y por falta de propia valentía,  ha tenido que ser la vida misma la que me ha empujado, brutalmente, hacia este nuevo prisma, a este punto sin retorno, del cual sólo puedes salir fortalecida y sabia o por el contrario, caer en el abismo.

Un prisma que se asemeja a un plano que yo misma interpreto para convertirme en la ingeniera que decide construir puentes, derribar muros o elevar hacia el cielo un templo para orarle a los dioses que me dan fuerza.

Que lo risueño en mi es la necesidad de amar. Amar sin límites, sin miedo. Pero no puedo, no puedo porque estoy harta de la presión social que te obliga a estar bien, operativa, motivada, alegre y social.

¿Dónde esta el limite de la condescendencia?, ¿dónde empieza y acaba la evasión, la huida, la no-aceptación?

Menos tres grados y tengo mucho frío. Porque una persona a la cual las heridas supuran, una persona que se relaciona desde lo más hondo de su espíritu, da miedo. No hemos dejado espacio para el sentir conjuntamente, para arroparnos. Hemos creado espacios apestados de superficialidad. Relaciones vacías, relaciones sin roles ni teatros, cohesión utópica.

¿Lo real de cada una de nosotras?

Decirme compañeras, ¿como se hace el vivir de aquí para allá sin ponerle corazón y autocrítica a cada acto?, ¿como puedo vivir sin sentir?, ¿como hacer de tu vida un lugar tierno sin prostituir tus ideales?

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Tierra fértil

Somos tierra fértil.
Somos la responsabilidad de sembrar nuestras primaveras.
Nuestros pensamientos,
semillas de amor o semillas de miedo.
Nuestros actos, 
abono que alienta vida o abono que empobrece.
Pobreza,
catapultar a victimas por nuestro insaciable ego.
Nuestro brotar, morir y renacer,
alimento para el alma.
Nuestras plagas, aliadas.
Jardines de crecimiento,
jardines de algazara.
La cosmovisión es agua.
El Sol, anarquía.
La Luna, humanidad.

AMOR Y HUMANA

AMOR Y HUMANA

 

Soy amor enjaulado en la condición humana.

Quiero sentirme tierra para nutrir,

viento que acaricia,

fuego que purifica,

lluvia que refresca,

esencia para enardecer mi alma.

 

Soy amor enjaulado en la condición humana.

Quiero sentirme árbol frutal para perfumar,

sustancia odorífera que comunica,

raíz entrecruzada que conecta,

lozano brote que esperanza,

crepitar para revelar mi testimonio.

 

Soy amor enjaulado en la condición humana.

Quiero sentirme océano para abrazar,

riachuelo que rezuma,

ola del mar que modela,

cascada que despierta,

deslizar para liberar mi anclaje.

 

Soy amor enjaulado en la condición humana.

Quiero sentirme libre para amar,

abrazo que abriga,

caricia que serena

palabra que alienta,

soltura  para disipar mi miedo.

 

Soy amor enjaulado en la condición humana.

Soy humana enjaulada en la condición de amor.

 

#hoguerascreativas #poesía

En el borde del mundo

 

En la lágrima y en el océano transito por los senderos de mi condición humana. A veces al ritmo de mi palpitante corazón y otras, con la desolación que habita en las lagunas de mi interior. Y es ahí, en el laboratorio del alma, donde se encienden ardientes hogueras de creatividad, surcados desahogos de mi aburrido ego y donde hozo las cenizas.

Intento activas todos mis sentidos para sentir en todo mi cuerpo, alma y psique, cual de llos caminos está forjado por el amor. Así podré sentir a mi cuerpo volar, mi corazón amar y a mi sonrisa aumentar su intensidad.

Sinceridad, para catapultar mi amor propio por el abismo y para no arrastrar con él a ninguna víctima de mi insaciable ego.

 

#desahogosdemiego #somosuno